Las Torrijas de la Yaya
Punto de partida
- Marca nueva
- Apertura en enero
- Producto tradicional con un giro rompedor
- Objetivo claro: vender torrijas todo el año, no solo en Semana Santa
Retos
- Romper con la estacionalidad de un postre tradicional
- Introducir una propuesta polémica (toppings, colores y sabores nuevos)
- Conseguir notoriedad inmediata desde la apertura
- Hacer que el primer fin de semana la gente hiciera cola
Estrategia
- Convertir la polémica en conversación
- Lanzar el mensaje claro desde el inicio: torrijas todo el año, reinventadas
- Apostar por la viralidad orgánica desde antes de la apertura
- Usar el influencer marketing como motor de alcance real
- Humanizar la marca desde dos extremos: creadores de contenido abuelas sevillanas, guardianas de la tradición
Acciones
- Comunicación de la apertura semanas antes Creación de vídeos teaser con el concepto: “Torrijas todo el año” “Colores y sabores imposibles”
- Gestión de una campaña con más de 150 influencers: microinfluencers perfiles relevantes en Sevilla creadores especializados en gastronomía (no valía cualquier influencer)
- Campaña especial con abuelas sevillanas, probando el producto y dando su opinión
- Grabación y creación de contenido del día a día: proceso de elaboración gente probando las torrijas reacciones reales pedidos y ambiente en tienda Fotos y vídeos para mantener una comunicación constante tras la apertura
Resultado
- Apertura con cola dando la vuelta a la esquina
- Alto nivel de notoriedad desde el primer fin de semana
- Vídeos virales orgánicos desde el anuncio del proyecto
- Conversación constante en redes
- Marca posicionada como: atrevida tradicional pero reinventada presente todo el año, no solo en Semana Santa
- Clave del proyecto: No intentamos gustar a todo el mundo. Activamos la conversación, la polémica y la emoción, y eso hizo que todo el mundo hablara de Las Torrijas de la Yaya desde el día uno.